Hace un par de días publiqué en CyJ el primero de una serie de artículos que iré trabajando sobre mortalidad policial en Estados Unidos, una vez terminado el tema de la mortalidad en prisión. Empecé presentando algunos datos reseñables sobre los policías asesinados en Estados Unidos, y proseguiré la próxima semana mostrando algunas cifras relacionadas con el suicidio policial. Así mismo, os hago un pequeño adelanto para reflejar la magnitud del problema: 

  • En 2011, un total de 65 policías fueron asesinados usando armas de fuego
  • En el mismo año, 147 policías se suicidaron
  • Se calcula que unos 135.000 oficiales de policía padecen síntomas de trastorno de estrés postraumático (PTSD). Ello implica que por cada suicidio existen 1000 policías que, a pesar de sufrir PTSD, continúan trabajando. 

 El principal enemigo parece que es uno mismo. 

Cómo podemos ser tan diferentes y a la vez tan parecidos