Ya he presentado en otras ocasiones algunos recursos muy útiles que ofrece el National Institute of Justice para los criminólogos. Sin embargo, la herramienta web que hoy os presento es más que eso, ya que además de ser un buen recurso para los que nos dedicamos al estudio de la criminalidad, es un excelente ejemplo de hasta qué punto es posible hacer que la ley se entienda se tengan o no conocimientos jurídicos. Es de todos bien sabida la dificultad existente para el ciudadano de a pie para poder interpretar con claridad las leyes de su país, ya sea por la deficiente redacción de los artículos, tanto por la complejidad que comprende todo el sistema legislativo de un país. Pero ello no implica que sea imposible hacer que la ley la pueda entender todo el mundo, en muchas ocasiones por falta de voluntad por parte del gobierno de turno.
¿La prueba de que es posible? La podéis encontrar visitando el National Inventory of the Collateral Consequences of Conviction. Esta web estructura de una manera muy limpia y excelentemente estructurada, las consecuencias colaterales que implica, a nivel legal, la comisión de un delito, tanto a nivel federal como estatal. Las consecuencias colaterales son aquéllas que no se incluyen específicamente en la condena, pero que se aplican bajo algún precepto legal previamente estipulado. Estas consecuencias pueden ser desde pérdidas de derechos como ciudadano, hasta restricciones implícitas que se le imponen a una persona convicta.
Así, si por ejemplo viviéramos en el estado de Iowa, podríamos consultar que consecuencias laborales puede tener la comisión de un crimen violento, mostrándonos un listado de los diferentes preceptos legales existentes en dicha categoría. Descubriremos entonces cosas como que una persona que comete un crimen violento en dicho estado queda inhabilitado para poder trabajar en el ferrocarril durante siete años (6 USCS § 1170(c)(2-3))  
Me parece que se trata de un instrumento con un potencial pedagógico enorme (hasta el punto que creo que hasta un niño de 10 años sería capaz de comprender todas y cada una de las leyes que se presentan), y debiera ser obligación de todos los países poner a disposición de sus ciudadanos las leyes de una forma tan clara como la que podemos ver en esta web. Como mínimo, ahora sabemos que es posible.