Leo a través de mi buen amigo Carris que se está volviendo a estudiar una vez más la incorporación de cámaras en los cascos de los antidisturbios, de cara a poder contar con un análisis de la realidad más acertado de las situaciones con las que ha de trabajar este cuerpo policial. Recordemos que en Catalunya el conseller Felip Puig ya estudió la posibilidad de hacerlo tras los incidentes del 15M en Plaza Catalunya, aunque el tono con el que mencionaba la posibilidad tenía más de amenaza que de análisis en torno a la verdadera utilidad del uso de cámaras. Supuestamente a lo largo de este año debían estar implantadas, pero aún no he oído ningún anuncio a bombo y platillo del señor Puig. Siempre, repito, en aras a defender la actuación policial.
A priori debería parecerme una muy buena idea, que creo que no solo debería incorporarse a los antidisturbios sino al resto de cuerpos y fuerzas de seguridad del estado por los múltiples beneficios que puede contraer, a saber:

• Para obtener pruebas registradas que puedan ser utilizadas en procesos judiciales

Para aumentar la seguridad de los agentes ante posibles ataques, ya que habría mayor facilidad para registrar al autor de los mismos.

Para registrar conductas inadecuadas y abusos policiales, que serviría para extirpar de los cuerpos de seguridad a aquellos que realmente realizan acciones condenables que perjudican a la labor del cuerpo entero.

Son más los posibles beneficios existentes, pero estos me parecen los principales. Y digo que a priori son beneficiosos porque todo dependerá del uso que se le daría a los registros grabados, y de quién tendría acceso a los mismos. Declaraciones como las que hizo Felip Puig en su momento me hacen temer que el único objetivo de dichas cámaras no es otro que el de defender a los cuerpos de seguridad. Entonces ¿Significará eso que el ciudadano no podrá tener acceso a dichas grabaciones, más allá del que pueda obtener mediante decisión judicial?
El registro en vídeo se convertiría entonces en un instrumento de control social más que en un utensilio que pudiera proporcionar una mayor objetividad. Es decir, de los tres puntos anteriormente mencionados, el tercero podría ocultarse si esos registros no se hicieran públicos o no se dieran las facilidades necesarias al solicitante. Por ello, es necesario que esa implantación de cámaras en los cascos garantice el acceso ciudadano a los registros en caso de que se requiera. Y debe ser un acceso sin dificultades añadidas, de igual a igual. Está muy bien defender una actuación policial cuando está justificada, pero sería propio de una dictadura utilizar los medios probatorios de que se dispondría sólo al propio interés del estado.
Por eso respondo que sí…pero con condiciones…

P.D: Esta actitud de sospecha viene en parte fomentada por esa peligrosa reforma del Código Penal, en la que se recorta algo que me parece mucho más importante y más preocupante que cualquier tajo presupuestario : nuestros derechos y libertades.