Piensa por un momento qué es lo primero que preguntas o te suelen preguntar cuando conoces a una persona con la que estás intentando ligar. Sí, efectivamente, la respuesta es “¿A qué te dedicas?”. La razón de esa pregunta se encuentra en el hecho de que en función del trabajo que ostente el otro relacionamos una serie de características concretas a esa persona. “Lo que tú dices que soy” (2007) es un trabajo documental que aborda precisamente cómo la sociedad define el carácter de un sujeto en función de su labor, y hasta qué punto esa definición puede estar fundada en el prejuicio. Para ello, realiza entrevistas a profesionales atípicos para mostrar que no necesariamente el trabajo define necesariamente al sujeto: un guardia civil (“todos son de derechas”), un cuidador de cerdos (“¿Te duchas?”), una stripper (“Todas las strippers son también prostitutas”), un matarife (“¿Comes carne?”), un enterrador (“Un tipo raro al que le gusta ver muertos”) y una mujer en paro (“Una vaga que no se esfuerza demasiado en buscar trabajo”).

Cada uno de ellos muestra como el mero hecho de dar a conocer a qué se dedican provoca una reacción concreta sobre la otra persona, que en muchas ocasiones obedece a la ignorancia sobre el sector en el que se encuentra, y que en otras tantas no sirve para definir la personalidad y valores de una persona. Además, tampoco se tiene en cuenta que acceder a un puesto de trabajo  puede deberse a un mero hecho circunstancial, como comenta el propio matarife cuando explica que en su caso solo tenía dos opciones de trabajo en su pueblo: la mina o el matadero. O en el caso del enterrador, que empezó como un trabajo temporal en el que ya lleva 20 años. O de la stripper, que empezó haciendo una sustitución como gogó en una discoteca a modo de favor.

Hemos de pensar que una parte importante de la gente que se dedica a un oficio lo hace principalmente por la necesidad de ganar dinero, y son pocos los casos en los que existe una plena coincidencia entre aficiones y trabajo. Sin embargo, a pesar de ello nuestra primera aproximación sobre una persona suele producirse a través del conocimiento de su oficio, cuando sería mucho más acertado conocer qué es lo que le gusta hacer en sus horas libres o cuál es la lista de cosas que le gustaría realizar en algún momento de su vida, y que probablemente sean capaces de definir mucho mejor alguien.

Al respecto, en uno de los capítulos de “Emprender en criminología” abordo precisamente el absurdo de esa pregunta:

“Siempre me ha hecho gracia esa pregunta que le hacemos a la gente cuando la acabamos de conocer: “Y tú ¿A qué te dedicas?”. A lo que respondemos automáticamente focalizándolo al ámbito laboral, siendo la mayor de las absurdeces la de aquéllos que en ese momento no ejercen ninguna profesión remunerada: “Ahora no me dedico a nada”. Si lo piensas fríamente, no tiene ningún sentido. ¿Cómo es posible dedicarse a hacer nada? ¡Incluso no hacer nada exige dedicación! Si tuviéramos que responder de una forma más rigurosa a qué nos dedicamos en nuestras vidas tendríamos que responder lo siguiente: “Dedico mi vida mayormente a dormir y alimentarme”. Tampoco es necesario que nuestra respuesta sea tan rigurosa, pero sí que sería interesante que “Dedicarse a” no se remitiera estrictamente a lo laboral sino a todas aquellas actividades que, sean o no remuneradas, ocupan una parte del tiempo diario en nuestras vidas.”

Así que este fin de semana tienes pensado salir de fiesta con la intención de conocer a alguien, quizá sea interesante que directamente omitas esa pregunta.

PORCS

Ficha técnica

Dirigida por:  Virginia García
Título original: What you say I am
Duración: 30 minutos
Género:  Documental
Distribuidora:  Master UAB
Nacionalidad:  España