¿Sabías que he publicado un libro? Se llama "Nadie debería trabajar jamás"

Preparando un artículo sobre la mortalidad en las prisiones de Estados Unidos me he encontrado con un curioso fenómeno. Al contrario de lo que se pudiera intuir, la tasa de mortalidad en prisión es menor que la tasa de mortalidad existente entre la población total norteamericana. Podéis observar en la tabla adjunta una sustancial reducción de la ratio tanto en las prisiones estatales como en las locales. La mortalidad en prisión es superior tan solo en el grupo de edad de los 45-54 años en las prisiones estatales, más no en las prisiones locales la cifra es siempre inferior. 

Ello me hace reflexionar sobre los conflictos que emanan en el interior de las prisiones, donde la peligrosidad de los reos puede dar a entender que, aún con las medidas de seguridad que se llevan a cabo en las cárceles, existe un mayor riesgo de mortalidad, ya sea debido a causas sociosanitarias, a disputas entre presos dentro de las mismas cárceles o a la incapacidad de los presos de sobreponerse a la privación de libertad (me refiero con ello a la tasa de suicidio existente entre la población reclusa que tiende a situarse en proporciones mayores a la tasa de población total en muchos países) entre otras múltiples razones. No creo que se puedan sacar conclusiones directas de este extracto aislado de datos, más sí puede dar pie a un análisis algo más extenso sobre las causas que llevan a que se den tan peculiares cifras. Como seguiré trabajando con ello, me comprometo a proporcionar nueva información que complemente los datos encontrados. 

Tasa de mortalidad en prisión comparada con tasa de mortalidad en población total de Estados Unidos (por cada 100.000 habitantes)   

Fuente: Elaboración propia a partir de datos tomados del Centers for Disease Control and Prevention, National Center for Health Statistics. Underlying Cause of Death 1999-2008 on CDC WONDER Online Database, 2011 sobre tasa de mortalidad en Estados Unidos, cuyos datos extraídos comprenden el periodo 2001-2008 ; y el estudio elaborado por la Bureau of Justice Statistics bajo el título Prison and Jail Deaths in Custody, 2000-2009 – Statistical Tables , cuyo periodo de estudio comprende los años 2001 a 2009 y recogida por la Deaths in Custody Reporting Program (DCRP)

*A partir de los 55 años el estudio sobre mortalidad en prisión deja de dividirse en grupos de edad de 10 años, por lo que resulta difícil comparar dicha cifra con las extraídas de los datos del CDC, que sí respetan dicha división. De ahí que se haya optado por prescindir de la cifra. 

** Las muertes en prisión no tienen en cuenta las ejecuciones por pena de muerte que lleva a cabo Estados Unidos. Si queréis tener algunos datos de interés podéis consultar el post Cinco datos sobre la pena de muerte (en E.E.U.U)

**** La cifra de mortalidad en prisión comprendida en dicha edad se corresponde a la edad de 18 a 24 años. Aunque en el estudio se incluyen las cifras de menores de 18, se ha preferido no tenerlos en cuenta debido a la baja cantidad de casos existente, lo cual aumentaría más el sesgo. 

***** Existe un posible error en el registro de cifras, ya que se da una extraña coincidencia: entre los años 2002 y 2005 se da la misma cifra de muertes en dicho grupo de edad, que se cuenta en cuatro años consecutivos por 53 

Apéndice. Diferencia entre Prison y Jail 

Cabe señalar que en el estudio sobre mortalidad en prisión diferencia entre «Prison» y «Jail» que, aunque en la traducción puedan denotar lo mismo, no se tratan del mismo tipo de recinto. Jail viene a referirse a las prisiones de carácter local, donde se cumplen condenas más breves o se encuentran aquellos en situación de prisión preventiva, y que incluyen aspectos como los trabajos en beneficio de la comunidad u otros servicios relacionados en los que se goza de una privación parcial de libertades y derechos; Prison viene a referirse a aquellas prisiones competencia de los estados y la Federal Bureau of Prisons y en las que se establece el cumplimiento bajo privación de libertad.

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